Ruta alrededor del Lago Llanquihue, Chile

Etapa 5
Por la mañana, con un bus, dejamos la tranquila isla de Chiloé para dirigirnos a Puerto Varas, un poquito más al norte de Puerto Montt y mejor lugar para preparar las excursiones en los bonitos parques chilenos de la Región de Los Lagos.
El viaje duró 3.50 horas y costó 6500$ (aprox. 8.5€). Salimos de Chiloé con un día nublado y llovioso y llegamos a Puerto Varas con el mismo tiempo.
Nos alojamos en una bonita casa antigua de madera, estilo alemán, y dimos un primer paseo para conocer la ciudad y decidir que hacer en los siguientes días.


Puerto Varas está en la Región de los Lagos, a la orilla de lago Llanquihue y vigilada por dos grandes y nevados  volcanes, el Volcán Osorno y el Volcán Calbuco.
En Puerto Varas están situadas la mayoría de agencias que organizan expediciones y excursiones por los parques y montañas de la región.
Muchas zonas de Puerto Varas están construidas con las características casas de madera estilo alemán-chileno.


Pero, ya que a mi gusto Puerto Varas, a parte agencias de excursiones, no tenía más cosas interesantes, decidimos alquilar un coche para tres días y movernos nosotros solos por la región prescindiendo de las lucrativas agencias.
El coche salía 30000$ al día y lo conseguimos por 25000$ (aprox. 33€) por día.


Por la mañana tempranito nos acercaron el coche al hostel donde nos alojábamos.
Salimos de Puerto Varas con la idea de dar la vuelta al Lago Llanquihue, un recorrido de unos 100 km.
La primera parada la hicimos en el pequeño y tranquilo pueblo de Frutillar a unos 20 minutos de Puerto Varas.


El día estaba nublado y aún no habíamos vistos los famosos volcanes que dominaban el lago.
Frutillar es un pequeño pueblo construido por colonos alemanes. Está a la orilla del lago Llanquihue, y está formado por pocas calles con casas de madera. Es importante por su artesanía.
Si pasas por la zona vale la pena parar un ratito para recorrerlo.


Seguimos la vuelta al lago Llanquihue por la carretera de la costa, que por casi su totalidad es una carretera de tierra, sin asfaltar, pero cómoda de recorrer.


Los paisajes eran muy bonitos. Pastos verdes, con partes arboladas y pequeños bosques.



De vez en cuando te encontrabas con espectaculares mansiones de madera, probablemente fincas.


Sobre mediodía llegamos a Puerto Octay. Este pequeño pueblo costero fue el primer asentamiento de colonos alemanes en esta región y el primer pueblo del lago Llanquihue.
El pueblo se quedó como un tiempo. Son pocas casas y el turismo no lo ha todavía contaminado.



El Hotel Haase, del 1923, fue el primer hotel de la zona. Aquí almorzamos una comida sencilla pero muy buena.


Después del almuerzo seguimos nuestro recorrido por el lago. La carretera seguía de tierra.
La zona norte del lago, hasta llegar al pueblo de Ensenada, era muy tranquila, y casi no nos encontramos a nadie por el camino.
Cuando entramos en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales se notó el cambio de paisaje. Los árboles eran como más salvajes y menos ordenados.


En Ensenada, otro pueblo costero situado a los pies del volcán Osorno, buscamos un alojamiento.
Ensenada es un punto estratégico para subir al volcán Osorno, sobre todo en la temporada invernal, donde enseguida llegas a las pistas de esquí.
Encontramos una cabaña a la orilla del lago, bonita y grande, era para 8 personas y nos costó solo 25000$ por noche, Cabañas Patagonia. Este fue nuestro campo base durante dos noches.
Dejamos las cosas y fuimos a dar un bonito paseo por la Laguna Verde. Una pequeña laguna que se asoma al lago.



El día se estaba abriendo, y la esperanza era que al día siguiente ya saliera el sol para poder admirar con otros ojos y luz, la bonita Región de los Lagos y sus parques.


No hay comentarios:

Publicar un comentario